Passivhaus: no le tememos a la crisis energética

La suba de impuestos, la crisis económica y la conciencia ambiental comienzan a inquietar el bolsillo argentino. ¿Una alternativa? Las casas pasivas (o passivhaus): una construcción bioclimática, ideada para el ahorro energético.

Inversión amortizada

Aunque una construcción convencional – con grandes emisiones de carbono – pueda resultar más económica en el corto plazo, las edificaciones pasivas asegurarán una amortización de lo invertido en el mediano plazo. ¿Cómo? Generando hasta un 70% de ahorro en el consumo de energía.

Además, considerando que en varios países europeos será obligatoria la construcción de edificios con consumo casi nulo para el año 2020 (y ya lo es para los edificios públicos desde el 2018), podemos suponer que aquellos que estén inmersos en el “nuevo mundo” – adelantándose a las futuras directrices – se verán ampliamente beneficiados.

Ahorro en el consumo de energía

El concepto de casa pasiva o Passivhaus consiste en una construcción con un gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones, reducción del dióxido de carbono dentro del hogar y un gran aprovechamiento de la energía solar (cuyo rol es protagónico para mejorar la climatización general). De este modo, el consumo energético se reduce en grandes proporciones, evitando grandes consumos en la luz y en sistemas de calefacción y/o refrigeración.

¿Y si encima nos comprometemos con el ahorro del agua?

Desde 2016 Aysa lleva instalados más de 121 mil medidores, equipos que – según lo planeado – estarán en el 70% de los hogares de sus usuarios hacia 2023. Esta medida es un claro indicador del camino hacia el futuro: en la era de lo sostenible, la población pagará por el agua que consuma. Es decir que los productos que beneficien su ahorro, serán un plus dentro de las construcciones realizadas con el fin del ahorro energético. Algunos de ellos son los grifos monocomando (que permiten separar el agua fría de la caliente, evitando el derroche), los termotanques con sistemas multitubulares y de alta recuperación combinadas con acumulación, las boquillas para ahorro de agua (de hasta 7 lits/min), los depósitos para sanitarios con doble descarga, entre otros productos destinados a cuidar la economía del hogar.

Un paso adelante

La bioarquitectura y los productos creados para cuidar nuestro bolsillo y preservar el medio ambiente conforman, sin lugar a dudas, el futuro sustentable. L@s arquitect@s y las empresas constructoras más prestigios@s del mundo ya no dudan en dirigir sus obras hacia este rumbo. El costo que hoy genera estar un paso adelante, garantiza que mañana no estemos uno al costado.

¿Te animarías a una construcción “EcoFriendly”?

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